Me Une, Brevísima Antología Arbitraria
África/América


Compilación y selección por América: Gladys Mendía
Compilación y selección por África: Marcel Kemadjou

Traducciones del francés al castellano: Marcel Kemadjou
Traducciones del portugués al castellano: Gladys Mendía


Nota preliminar

Esta antología forma parte de la Colección titulada Vamos a brillar mi amor, donde se unen a dos países o dos continentes en la búsqueda del diálogo y la multiplicidad de registros poéticos. Tenemos a Me Vibra, Brevísima Antología Arbitraria Chile-Panamá, en la que exploramos a poetas de cada país y su encuentro con la cultura regional; a Me Urbe, Brevísima Antología Arbitraria Chile-Venezuela, que expone una visión de los cantos que surgen a partir del habitante de ciudad; a Me UsaBrevísima Antología Arbitraria Perú-Uruguay, que es abiertamente una crítica al sistema y Me Arde Brevísima Antología Arbitraria Ecuador-Colombia, abrazando el amplio tema del amor. Todas han sido presentadas y distribuidas entre los años 2011, 2012 y 2013 en varias ciudades y pueblos de Neoamérica[1], además de tener la edición en versión blog.

Me Une, es la más ambiciosa de todas, intentando abarcar las voces de dos continentes tan cercanos, tan parecidos como divergentes, pero por sobre todo, hermanos en la lucha por alcanzar los sueños de libertad en paz y con amor.

Desde el año 2009 nos planteamos hacer la antología sin prever las dificultades de conectar con los poetas de distintos países de África, donde no existen redes de poetas como sí tenemos en América desde hace años. Es por esto que los esfuerzos de Marcel Kemadjou duraron cerca de tres años, con ayuda de amigos e investigación en portales y blogs de internet. Recopilamos la mayor cantidad de poemas de autores vivos de la escena actual y seleccionamos uno de cada uno bajo los valores de calidad, emoción y diversidad de voces con la finalidad de brindar una amplia gama en cuanto a fondo y forma[2] capaz de seducir tanto al público especializado como al general. De esta manera, les presentamos a quince poetas de cada continente, a quienes consideramos representativos de sus lugares de origen y agradecemos a ellos y a todos los que han hecho posible este libro por la buena voluntad al querer colaborar con este pequeño aporte a la posteridad creativa.
     
                                                                                              
Gladys Mendía

Enero, 2013
Santiago de Chile




En memoria de nuestro amado amigo poeta
Francisco Ruíz Udiel (1977-2011), siempre en nosotros como nosotros en él.



[1] La palabra Neoamérica es usada en el sentido propuesto por Édouard Glissant para señalar el proceso de criollización de las Américas y el Caribe. Por criollización se entiende la puesta en relación de culturas heterogéneas entre sí dando resultados imprevisibles, como por ejemplo, lenguajes y creaciones artísticas.
[2] Buscamos variedad de temas como de propuestas estéticas. Así los poemas abordan el amor, la naturaleza, la reflexión desde lo urbano, la crítica social, entre otros ; tanto de manera clásica, como de manera rupturista en cuanto a la sintáxis, a la semántica o el ritmo.




PRÓLOGO


Concierto para la hermandad

Escribo estas líneas cuando Chinua Achebe, ese baobab de la literatura, de la cultura y de la sabiduría africana da el salto final hacia una nueva vida en las nubes sagradas de los antepasados de nuestra África auténtica. Como Amadou Hampâté Bâ, Boubou Hama y otros eminentes hijos de este continente, Achebe forma parte de estos íconos cuyo ingenio universal lleno de aromas y texturas locales cantan a nuestra raza humana.

Escribo estas líneas cuando los rápidos avances de la tecnología reducen considerablemente la distancia en el ámbito de la comunicación, mientras las fronteras geográficas se cierran como ventanas en tiempo de inverno. El ser humano, la naturaleza y la cultura ya no son el centro del desarrollo; han sido sustituidos por la búsqueda loca y fulminante del beneficio comercial. Es precisamente por esa causa que el ser humano ha perdido su valor. Hoy en día, hacer viajar un paquete de baratijas es más fácil que para un ciudadano obtener la visa y cruzar algunas fronteras. Fui invitado hace dos años a cantar mis textos poéticos en algunas ciudades de Chile; el dinero para pagar el boleto estaba listo pero no pude salir de mi país porque el consulado me había negado la visa, es decir, a una cantidad económica despreciable que se podía volver un peligroso inmigrante. Esta es la imagen que los políticos de Europa presentan de los pueblos africanos y que motivó el rechazo del consulado. Ellos han olvidado que en el siglo pasado las embajadas de algunos países de África y de América latina en Europa estaban dirigidas por hombres de cultura y poetas. En esa época los portavoces de estos países sabían que la cultura representa mejor un país que la moneda y la picardía comercial. Me une, antología que nos congrega, sigue esta filosofía porque la poesía es un puente entre las culturas, un camino que las sensibilidades recorren para aprender a mirarse como se miran dos amantes: diferentes en sus formas y colores pero unidos por el amor y el impulso de creatividad.

Me une, permite el cruce de voces de dos continentes que tienen una misma memoria herida por la colonización, idénticas plagas por curar, el mismo deseo de libertad pero que desdichadamente, se encuentran en contadas ocasiones para darse la mano. Este libro visita espacios que los políticos no quieren pisar con sus teorías mercantilistas. Los poetas reunidos en las páginas de esta antología no se conocen y puede ser que nunca se encuentren personalmente, pero sus soplos se mezclan y una obra en común está desplegándose.

Escribo estas líneas para que este libro sin precedentes, lleve a estos poetas de la actual generación (15 de África y 15 de América latina) a las diversas comunidades de ambos continentes, quienes esperan realizaciones fraternales concretas a través del arte. La poesía no es mera tinta sobre páginas aisladas. La poesía no es cementerio de cosas muertas o una caja de recuerdos. La poesía es la palabra armoniosa y viva que produce un efecto mágico en los corazones. La poesía es maravillosa y sublime porque ella no es discurso demagógico; ella es acción constructiva. Ella es lo invisible vuelto visible, la idea vuelta movimiento. Cuando el mundo se duerme en las consideraciones inhumanas, la poesía se vuelve canto de la mañana. Cuando el mundo llora de desesperación, la poesía viene con el pañuelo de la alegría y de la paz y le da acaricias de consuelo. La poesía dice que el porvenir de la humanidad se encuentra en la “mutua comprensión” como Amadou Hampâté Bâ solía subrayarlo. Y esta “mutua comprensión” significa que la diferencia no es un asunto de  inferioridad o de superioridad sino de diversidad.

Así, Me une, es un encuentro y una encrucijada, es y será un coro en el gran concierto para la hermandad.


Marcel Kemadjou Njanke

Enero, 2013.
Douala, Camerún.





AMÉRICA





Angélica Hoyos Guzmán (Colombia 1982). Docente e investigadora. Publicaciones diversas en México, Colombia y Argentina. Entre ellas: Caída libre (prosa poética), en Revista digital Ahí va el Agua, México, 2009, en el mismo proyecto ganó en el 2010 el concurso de cuento en homenaje al tercer aniversario de la revista.  Entre otras publicaciones se cuentan: Antología de poemas en Hechiceras de la palabra, Centro de Estudios Mixtecos-UNAM, Oaxaca, México, 2009. Actualmente toma talleres de escritura creativa y enseña literatura y comunicación.

Poema inédito

JUNTOS POR LA CALLE

Hoy salí conmigo a caminar,
me tomé de la mano mientras el sol
entrecerraba mis ojos
entreabría mi sonrisa.
                
No te llevé,
me fui conmigo hacia las vitrinas
y tuve ganas de besarme cuando vi las parejas del andén,
y tuve ganas de pelear cuando los vi con gesto dramático,
sobre todo quise también reconciliarme.

Me miré a los ojos con deseo,
y cuando comimos helado en el centro comercial
me di cucharaditas limpiando mi boca con la servilleta.

Seguí caminando y quise regalarme una rosa
y  yo quise que me la comprara,
entonces apagué la mirada un poco recordándote,
por lo cual decidí que lo de la rosa era mala idea.

Acaricié mi mejilla, luego mi cabello,
me respiré cerca del oído,
miré hacia el frente
cara en alto, pecho en alto
como quien sale consigo a enamorarse de nuevo.




Carlos Henrickson (Chile, 1974). Publicaciones: Ardiendo (poemas; Santiago: Ed. Etcétera, 1991), Y si vieras la mañana (cuentos y poemas; Concepción: SRF Ediciones, 1998); Aviso desde Lota (poema-tríptico; Concepción: NeaVista Ed., 1998); En tiempos como éstos (cuentos; Valparaíso: Gobierno Regional de Valparaíso, 2002); An Old Blues Songbook (poemas; Santiago: Ed. del Temple, 2006); Ajuste de Cuentas - Jaunesse 1 (plaquette de poemas; Santiago: Ed. Alquimia, 2009), Despoblados (poemas; Santiago, Ed, Fuga, 2010). En preparación: Apuntes de la Conquista – Fundación I (poemas). Reside en la zona central de Chile.

De Jaunisse

NOCTURNO DE SANTIAGO

Irrumpen los autos, los monstruos de metal
sobre el cemento, y se dice,
entonces, que ruges. Como una fiera,
cuando yo escucho ronroneos
-Gata madre, el pelaje gris siempre trae
mal nombre. Hace veinte años
a cada paso te negaba la manada
de resentidos que te pisaban, soñando
de día con Chiloé, Valparaíso o
el Valle. Tendré que darte alabanzas,
Santiago, Gata madre, para que me acojas
como animal enfermo -aunque yo sé bien
que eso no es lo que las gatas hacen.
Ellas recargan el calcio con los huesos
de sus hijos muertos, y tienen demasiado
que hacer –la caza, las fiestas en el techo- como
para preocuparse de animalitos. Así,
feroz, con las avenidas amplias e infinitas,
el seno cavado y el lomo costroso
de edificios en construcción, así te reconozco,
desplegada bajo el cielo que te corresponde,
insano, a minutos de una lluvia inclemente.
El salto de la cazadora deslumbra
demasiado fuerte a la vista, y por eso
sola te has quedado con ese montón
de huesos en el nido. Alguna vez, cuando
el mundo se acabe –todo barrido
por el más hermoso fuego-, subiremos
a los techos de la nada. En el oscuro
vacío cruel los gatos lucirán sus pelajes
bajo la luna muda: el maullido, el más hermoso
de los ecos. 




Emma Villazón Richter (Bolivia 1983). Escritora e investigadora en lingüística. Ha publicado Fábulas de una caída, en 2007, poemario ganador del Premio Nacional de Poesía Petrobras, en la editorial de la Cámara Departamental del libro de Santa Cruz. En 2008, fue seleccionada en la antología Escritoras bolivianas de hoy, a cargo de Mara Lucy García. En el área de lingüística, ha publicado Una aproximación a la gramática de la lengua mojeño-trinitaria. Este año 2009, su obra figura en Nuevo panorama de la poesía boliviana. Cambio climático, publicación dirigida por el Centro Simón I. Patiño y los poetas Jessica Freudhental, Juan Carlos Ramiro Quiroga y Benjamín Chávez. Ha publicado cuentos y poemas en revistas locales e internacionales.

De  fábulas de una caída



 Ciudad

América es un sueño permisible,
Siempre que recuerdes que las hormigas
Tienen Américas y los Rusos
Como los Posesos tienen Américas
Jack Kerouac

Qué ajeno sueño
vivir en la pacífica ciudad,
madre tierra de cálidos hombres
donde se ocultan las maquinarias de violencia
y apenas tiemblan los labios de los mudos;
parece que bajo unas olas la gente se duerme se duerme
mientras los amigos rojos de vino vislumbran un camino
–mi rostro no me pertenece, me digo, no tengo futuro–

En la fiesta
            juega mi voz con la de unos poco románticos perros,
mientras sueñan las caras de los niños teñidas de progreso;
bajo su almohada veo alzarse sus autistas fantasías,
sus solitarias e incestuosas sonrisitas

Qué pudo enseñarles una maestra morena
si ellos adoran lo blanco, una tele, una cama,
un mundo sin luna, sin noche, sin padres, sin nada;

qué biblia de locura debió enseñarles,
qué palabras como dardos,
qué corazón dormido bajo el agua




Alessandra Tenorio Carranza (Perú 1982) Poeta y promotora cultural. Estudió Literatura en la Universidad Nacional Federico Villarreal y una Maestría en Escritura Creativa con mención en Poesía en la UNMSM. Ha ejercido el periodismo cultural en diarios y revistas, ha sido docente universitaria y dictando conferencias y talleres. Textos suyos han aparecido en antologías poéticas y en publicaciones de Perú, México, España, Chile y EE.UU. En el 2005, su poemario Porta/Retrato (Campo de gules, 2005) fue elegido revelación del año por el programa de televisión Vano Oficio. Su libro Casa de zurdos (Lustra Editores/CCE, 2008) fue considerado uno de los mejores poemarios del año por el Diario El Comercio. Actualmente es la Jefa del Equipo de Promoción Literaria de la Casa de la Literatura Peruana.

Poema inédito

ME HAN CONTADO que en francés
el miedo es verde
y los hombres son fuertes
como turcos
y aquí, en mi español
que desliza desgastando
las palabras,
el miedo es reflejo entre cristales
los hombres no saben nada de Turquía
(¿de qué color serán
los suspiros de los turcos
en la noche?)
aquí en Lima
el miedo nada tiene que ver
con los colores
pero todo es visible
Lima es un terreno de posibilidades




Nicole Cecilia Delgado (Puerto Rico, 1980). Poeta, traductora, guionista, diseñadora y organizadora cultural. Estudió Literatura Comparada en la Universidad de Puerto Rico y completó una maestría en Estudios de América Latina y el Caribe en la Universidad del Estado de Nueva York (SUNY Albany). Reside en México desde el 2007. Ha publicado los siguientes poemarios:  inventario secreto de recetas para enrolar las greñas con cilindros de colores (Palabra Viva: Medellín, 2004), secretos familiares  (Mixta: Nueva York, 2006), intemperie (México, 2007), nueve sueños (México, 2008), violencias cotidianas (Literal: México, 2009), desierta (Casamanita Cartoneira: México, 2010), añosluz (Vueltegato: Guatemala, 2010) y el cristal con que se mira ((H)onda Nómada: México, 2010). Ha sido parcialmente traducida al inglés, catalán y portugués.

De añosluz

asesinatos
                                para I.L. y L.I.

a cuatro calles de mi calle:
contrabando de órganos humanos
narcomenudeo, prostitución infantil
un ingeniero se viste de mujer
para toquetear señoras en el metro
tacos de carne de perro
cucarachas monumentales merodean la basura
en esta esquina con frisos barrocos
se cometió un crimen pasional
y un ave fénix resurge
entre montañas de colillas de cigarro
he perdido la inocencia en esta ciudad
llena de niños solos que hacen preguntas filosóficas
camino
reconozco las señales de la guerra en los semáforos
hay consignas de aerosol en todas partes
a cuatro calles, el espacio se bifurca bajo tierra
una ciudad más sanguinaria
se hunde debajo de mis pasos
otros niños rotos se disputan cloacas con ratones
el mercado vende hasta el luto de sus madres lejanas
a veces pienso
que la palabra sicario tiene demasiada melodía
y que el centro histórico oculta el terror más feroz
detrás de cada malabar baila un asesino
sólo hay que llegar a tiempo para ver la acción
y todavía
aunque sé que matan, que asaltan
que los taxis de noche
son una ruleta inminentemente rusa
la ciudad me hace cosquillas
ayer colgamos del balcón un letrero que dice
bésame mucho
para invitar a todos los vecinos al desarme
(mejor vivir entre paredes que tiemblan beso a beso
que contar cicatrices de plomo en las ventanas)
por eso, no puedo decirte asesíname amor
porque los muertos no besan y necesitamos
estar vivos
para empezar a hacer belleza con todos los escombros




Miladis Hernández Acosta (Cuba, 1968). Lic. en Historia. Universidad de Oriente. Poeta y ensayista.  Ha publicado los poemarios Diario de una paria (1994) y La burla del vacío (1995), ambos por la Ed. Oriente; Los filos del barro (2000 y 2009) y Memorias del abismo (2004), por la Ed. El Mar y la Montaña; El conjuro de las runas (Ediciones Ávila, Ciego de Ávila, 2004), Salmos para el hastío (Ediciones Vitral, Obispado Pinar del Río, 2005), El libro de los prójimos (Ediciones UNIÓN, Ciudad de La Habana, 2010), La Armada Tristeza Invencible (Ediciones Ácana, Camagüey, 2009) y La sombra que pasa (Ed. Letras Cubanas, Ciudad de La Habana, 2010). Miembro del Grupo Interiorista. República Dominicana. Fundadora del Grupo Hispanoamericano Guantanamera 2006.  Miembro de la UNEAC y actual presidenta de la filial de escritores de Guantánamo.


LUISA PÉREZ DE ZAMBRANA, CUBA, BOSQUE, TUMBA
DE SUS HIJOS
                                                                              a Marian, luna de plata.

Acércate Luisa para bordear el bosque
Raros fueron esos ramajes de la adormidera
Apenas caben en ti y apenas el terruño resguardará el calostro
Caído en la boca de tus cinco jabalíes perdidos en la batalla de los pobres.
Te describió el profeta mientras desentrañaba el pudor de la resistencia
Demasiado precipitado para no verte escondida en la madriguera.
Supo que te herían los poemas patrios
Al pie de las tumbas y dijiste den más…..hijos míos
Den la bicorne bofetada pero den también mejillas a la Patria
Den los cuerpos para que el ciervo no se pierda en la emboscada
Sé que vendrán los ballesteros a llevarlos a la noche preferida del mancebo.
¿Qué es Cuba, qué es el bosque y qué es la noche
Que sangra desde la boca del mancebo?
No he olvidado tu nombre en lontananza. Tampoco las purgaciones
Hierros trepidan en la campana de los héroes.
¿Hasta dónde ese rumiar de inmortales desapegos?
¿Hasta dónde el viento y la sombra te arrastraran?
Yo confundí el olor de las tumbas con los almendros
Confundí el llanto con la salinidad de los muros
He sido capilla de la madre que se queda sola
No importaba atropellarme, devanar la desolación.
Tengan fe hijos míos…den el hilo, un ábside de valor
Dejen que sea yo la prisionera de este mar que catapulta los ausentes
Déjenme ser la roca preterida, el cadalso que cuela a la doncella
Bifurcada en manglares asesinos.
¿Qué es un páramo, qué es la soledad que fragmenta
El almidón de mi conquista?
¿Quién soy para despertar el zumo de tus cinco jabalíes?
No debí nunca surcar sus rostros porque en ellos está el negror de la valía
O está la imponderable causa de volver a enfermarnos
Con la obsesión de regresar a la misma colmena
Que ahora llamo por su nombre.
Luisa, Cuba, dame la llave, el collar, la confianza y la fiebre
Derrochada en el carretón que te clavaba el deicidio.
Estiraría tu mudez, la advertida pérdida frente a los nenúfares
Frente a sargazos de los pescadores.
Puedes sentarte frente al mar y escabullirte
Con las minucias de la tarde O prefieres recordar el color de un triángulo
Sumirte en la arena que entiesa huesos de la otrora
Seguiría existiendo a pesar de embriagarte con la desdicha
¿Cómo perturbarte con mis calambres?
¿Cómo articular un salmo para que procrees de nuevo las semillas?
No he abierto la página que un día enterraste junto a tus hijos.
Se antepone un lastre de separación
La jaula replica y me accidenta
El velaje y la sospecha no cesan de angustiarme.




Francisco Ruiz Udiel (Nicaragua, 1977-2011). Ha publicado Alguien me ve llorar en un sueño y Retrato de poeta con joven errante. En 2009 publicará Hierba de abril. En el 2005 obtuvo el Primer Premio Internacional Ernesto Cardenal de Poesía Joven. Ha participado también en festivales poéticos de Francia, Medellín (Colombia); Granada (España); La Habana (Cuba), Brasil, México, Panamá y países de Centroamérica. Su poesía ha sido traducida al sueco, francés, portugués e inglés. Actualmente es redactor de www.caratula.net, revista cultural centroamericana dirigida por Sergio Ramírez. También es periodista de la sección Variedades de El Nuevo Diario, de Nicaragua, y labora como relacionista público del Centro Nicaragüense de Escritores. Es miembro de la Red Nicaragüense de Escritores y Escritoras (RENIES); miembro del Festival Internacional de Poesía de Granada, Nicaragua; miembro de la Red Internacional de Editores y Proyectos Alternativos (RIEPA), co-editor y fundador de Leteo Ediciones, proyecto editorial sin fines de lucro y miembro del PEN INTERNACIONAL.


de Hierba de abril, libro inédito.

DEJA LA PUERTA ABIERTA

A Claribel Alegría
Su Majestad

Deja la puerta abierta.
Que tus palabras entren
como un arco tejido por cipreses,
un poco más livianas
que la ineludible vida.
Lejos está el puerto
donde los barcos de ébano
reposan con tristeza.
Poco me importa llegar a ellos,
pues largo es el abrazo con la noche
y corta la esperanza con la tierra.
Donde quiera que vaya
el mar me arroja a cualquier parte,
otro amanecer donde la imaginación
ya no puede convertir el lodo
en  vasijas para almacenar recuerdos.
Me canso de despertar,
la luz me hiere cuando ver no quiero.
El viaje a Ítaca nada me ofrece.
Si hubiera al menos un poco de vino
para embriagar los días que nos quedan
        embriagar los días que nos quedan
      que nos quedan.




Freddy Ñáñez (Venezuela, 1976). Poeta, editor, titiritero y cineasta. Ha publicado, entre otros, los poemarios: Todos los Instantes (1999), Un millón de pájaros muertos (2002), Los hombres que vienen de morir y Fuego donde dice paraíso (2004), Bajo Palabra (2005),  Suma del Árbol (2007) y Postal de Sequía (2011). Ha publicado además las antologías Los dragones de papel: nueva poesía tachirense  (2004) y  Sangradas escrituras antología de poesía en la frontera (2007). En el año 2000 funda Nadie Nos Edita Editores y la Revista Sujeto Almado. Ha obtenido los siguientes premios literarios "Certamen Mayor de las Artes y las Letras. Ministerio del Poder Popular para la cultura 2004, Premio Internacional de poesía Juan Beroes 2005. Premio de Poesía José Antonio Ramos Sucre (2010). Como editor ha merecido el premio nacional del libro edición 2004, 2005 y 2006 por diversas obras.  En el año 2005 se hace merecedor del Premio Nacional de Teatro de Muñecos.

de Los hombres que vienen de morir


SI LA PALABRA  no sirve para nombrarte, no me interesa de ella nada. Si la palabra no dice lo que en mí eres, si no conserva puro el rumor de mi hambre, si no te habla del verídico padecimiento ni de las lluvias ni de los miedos que me habitan, no quiero de ella nada; ni su esplendor ni su gesta. Si no te nombra, si no te dice, si no te habla. Si se pudre como la carne o se diluye en el viento sin resonancia como las arenas del alma, seguiré callado entonces. Peor aún, me mantendré airoso en lontananza, ceñido a la piel del infinito, inmóvil, como el que no es. Lamentable y fiel como el mártir a la cruz, como la lágrima a la sal. Dilatándome, orándome, en el nombre de la madre y del hijo, de la sangre que tiembla de soledad en esta soledad tan absoluta que de seguro la palabra acallará. Porque yo no tenía otra virtud que nombrarte, te nombraba en la palabra que despierta, en la palabra intemperie y en la palabra fulgurar y en la palabra amor. Como el trueno que sólo alumbra un centímetro del universo, así te nombraba entonces. Proscrito ya de todo, de ti. La palabra no sirve de nada. No maldice, no redime, no me abraza, no me ama. No lleva ni trae mi ardor ni me devuelve tu aroma, tu peso exacto ni tu sombra. Entonces prefiero esconder la lira y bajar de una buena vez, las cortinas del silencio, hasta que se me olvide tu nombre o muera.




Martín Barea Mattos (Uruguay 1978). Poeta y músico. Ha publicado Fuga de ida y vuelta (La gotera, 2000); Dos mil novecientos noventa y cinco (Artefato, 2002); Los ojos escritos (Premio 43 Feria de Libros y grabados, 2003); Por hora por día por mes (Estuario, 2008). Sus discos: Por hora por día por mes_ Parking poético (Ed. de autor, 2007); Grey tres hits ( Ed. de autor, 2010 ); Odisea en el parking planetario (Feel de agua, 2011 ).

De  Por hora por día por mes


15

Afluente abierto al océano atlántico

montevideo
ese barco huyendo del hambre
ciudad anclada en la garganta de su puerto
esperanza famélica de suerte y alimento
gris barco tizne
cacerola
guerra de sus nietos
hollín blanco y negro
inmigrando por esquinas
construyendo balcones a otro cielo
barco estacionado testimonio tapiado
memoria de parientes europeos
romance de bandoneón y tambor
hijo de doctos candomberos
esclavo de la luz
de la idea
del faro del recuerdo
vaga ebrio
fantaseando con fantasmas
la glorieta de su puerto
prontas las valijas
del vaivén de su abuelo
tendrán noticias mías
lo prometo
arre voir, abschied
arribederci, goodbye

hasta luego.




Jorge Arzate Salgado. (México, 1966) Poeta y sociólogo. Ha realizado lecturas de obra en diversas ciudades de México, España y en Santiago de Chile. Ha publicado los libros Canciones para los piratas ausentes (Colección Becarios del Centro Toluqueño de Escritores, 1992); Recuerdos de la casa azul (CNCA, 1996) y Pradera de Masonite (Bonobos, 2010). Obtuvo el Premio Nacional de Poesía Joven de México Elías Nandino 1996.

Fragmento de Pradera de Masonite



XXVIII

¿Cómo hemos llegado a este desierto?

¡Nunca había visto las estrellas!

En verdad son un gran enjambre de avispas
que por la madrugada caen para fertilizar la tierra,
se hacen racimos de luz.

Sólo la noche puede brillar como el sol en este valle
de espinas y hormigas.
Estoy en el Valle del Mezquital,
a media lejanía de todo el mundo.
No conozco los teléfonos, ni los automóviles.
Me siento eternamente quieto, como una piedra de tantas.

Vaya para Cerro Azul a ver la fábula
de los sin casa,
de los humildes de historia y de ojos llenos de
cansancio y melancolía.

Vaya a Nexni o a San Lucas para que le conviden
agua de la palabra ñahñu,
tan olvidada por estos tiempos.

Vaya al desierto y coma garambullos y mezquites,
alivian del sol, protegen contra las hormigas.

Camino entre una tierra lunar tan seca
que sus gritos no se escuchan.

Hormigas por millones, aquí las hormigas
nos comen por todas partes.

Este es el valle que se hizo el sol para su reposo.
Aquí la luz del fotógrafo iracundo.
Aquí la esperanza de todos los días convertida
en unas gotas de lluvia.

(El niño duerme y la serpiente le amamanta mientras
consume la blanca leche: el asombro de vivir así,
siempre arrodillado ante la madre tierra).

Aquí hay mucha mansedumbre en las manos
y demasiada rabia en las pupilas.

Los cuerpos se ven cansados, pero no: viven, luchan,
piensan, sueñan, aman.
Las figuras también tienen nombre: Esteban,
Jerónimo, Juana.

Y allá, en la cantera, todos pican el rosa de la luz
que luego se hará forma eterna por todo el espacio.

Sí, hay necesidad, tanta como en las dunas de Egipto.
Hay hambre, sí, y nadie la ve del todo.
Queda el pulque y el maguey y las estrellas
de la noche en su marea pétrea.

Ningún héroe griego ha pasado por aquí, tampoco
los dioses vienen muy seguido pero los hombres
y mujeres tejen la palma con paciencia, comen su
pan y su tortilla y hablan por largo tiempo, luego
callan y son piedras de este prodigioso desierto.

¿Cómo es que hemos llegado aquí?

Me voy, ya es hora, que pena: en mis ojos hay
hormigas y mis labios son muy pesados: casi cantera ||




Augusto Rodríguez (Ecuador, 1979). Periodista, editor y catedrático. Ha publicado los poemarios: Mientras ella mata mosquitos (2004), Animales salvajes (2005), La bestia que me habita (2005), Cantos contra un dinosaurio ebrio (Barcelona, España 2007), Matar a la bestia –recopilación- (Guadalajara, México 2007), La gramática del deseo –recopilación- (La Paz, Bolivia 2009/ Monterrey, México 2009/ Neuquén, Argentina 2009) y Voy hacia mi cuerpo (Lima, Perú 2010). Ha obtenido el Premio Nacional de Poesía David Ledesma Vázquez (2005), el Premio Nacional Universitario de Poesía Efraín Jara Idrovo (2005). Es uno de los fundadores del grupo cultural guayaquileño Buseta de papel. Poemas suyos han salido en importantes periódicos y en revistas impresas o virtuales de Ecuador, México, Argentina, España, Colombia, EE. UU., Chile, Cuba, Canadá, Venezuela, Nicaragua, Perú y Uruguay. Editor de la revista literaria El Quirófano y de El Quirófano Ediciones. 

fragmentos del poema del Libro de la enfermedad

náufragos



hablo de aquella edad que nos otorga
la sensación de verse en un mundo inmediato,
la ciudad que nos llama
en los mismos lugares,
en las mismas penumbras
donde hay ojos que siguen
el deseo desnudo de tus ojos,
amor que pide tiempo,
razones que parecen tus razones.

luis g. montero



míranos
sentados alrededor de esta mesa
durante años, siglos, milenios
cada uno de nosotros
hombres de este tiempo y otro
escrituras fantasmales de la noche
vivimos en este puerto
(que es nuestro y no lo es)
pequeño territorio irreal
donde navegan aquellos
que transitan entre las nubes del desamparo
y la arena del destierro
solo nos queda lo incierto
el poema que nunca escribiremos
la memoria que sigilosamente
nos llevará por pasillos en tinieblas
a mostrarnos los rostros de quienes fuimos
y nunca seremos
atardeceres fragmentados
montañas invisibles
cuerpos limitando con la nada
falaz memoria
que todo lo destruye y construye a su antojo
soledad en que transitamos
extenso territorio
no colonizado ni invadido por nadie
que no seamos, los náufragos,
seres que sobreviven
por vocación y amor a los adioses,
a los nunca más y a los tal veces


2


el cielo de mi puerto es una verdadera obra de arte
desde cada puerta o ventana
veo semejante mar vertical lleno de nubes,
pájaros acuáticos y despojos de sol
las casas de madera contrastan con las recién pintadas
las primeras están pintadas de olvido, miseria y abandono
las segundas de un arco iris traído desde la refinada Miami
partiré en dos como a una bella naranja
a este puerto manchado de café
quemaré sus barcos, botes, lanchas
y me quedaré flotando eternamente
en su río de sangre




Valdeck Almeida de Jesus (Jequié, Brasil, 1966). Es periodista, funcionario público, editor, escritor y poeta. Publicó Memorial del Infierno: la saga de la familia Almeida en el jardín del Edén; Hechizo contra el hechicero; Valdek es Prosa y Vanice es Poesía; 30 años de Poesía; Heartache Poems; Yes, I am gay. So what? – Alice in Wonderland; El MST y los Medios: un análisis del discurso sobre el Movimiento de los Sin Tierra en los diarios La Tarde y El Globo online; (co-autor: Jobson Santana), entre de otros, y participa en casi noventa antologías. Colabora con los sitios Favas Contadas, Artigonal, Web Artigos, Recanto das Letras, Portal Literal, Portal Villas, Pravda, PodCultura, Overmundo, Dino, Dzaí, Difundir, Jornal do Brasil y Só Artigos. Tiene textos divulgados en las radios online Sol (Diadema-SP), Raiz Online (Portugal) y CBN (Globo).

De Amores y dolores de un poeta


Queremos ser, no queremos tener

De nada sirve bramar
Reclamar, si no colocamos
La mano en la masa y hacemos nuestro pan…
Hay mucha hambre,
Hambre de conocimiento,
Hambre de empleo,
Hambre de cultura,
Hambre de tenis Nike,
Hambre de portada de revista…
Vamos a rebelarnos,
Vamos a cambiar el rumbo del mundo…
Nuestra hambre es otra…
Hambre de justicia,
De división de la renta brasileña…
¡De menos hipocresía y más actitud!


“Dios, por favor, aparece en Orkut o en Youtube”




Fran Báez. Poeta y escritor. (República Dominicana, 1978). Ha publicado los libros Jarrón y Otros Poemas (Editorial Betania, Madrid, 2004), Págales tú a los psicoanalistas (Editorial Ferilibro, Santo Domingo, 2007), con el que obtuvo el Premio Internacional de Cuento Joven de la Feria Internacional del libro; Postales (Editorial Casa de poesía, San José, 2008; Editorial Textos de Cartón, Córdoba, 2009, Editorial Cara de Cuis, Córdoba, 2010, 2011; Editorial Ediciones De a Poco, Santo Domingo, 2011; Ediciones Liliputienses, Madrid, 2012) , que obtuvo el Premio Nacional de poesía de la República Dominicana; y En Rosario no se baila cumbia (Editorial Folía, Buenos Aires, 2011). Sus textos han aparecido en diversas antologías; entre estas se encuentran: Cuerpo Plural. Antología de la poesía hispanoamericana contemporánea (editorial Pre – textos, 2010); y Antología de crónica latinoamericana actual, Darío Jaramillo Agudelo, ed (editorial Alfaguara, 2012) Es coeditor de la revista de poesía Ping Pong: www.revistapingpong.org.  Junto a Homero Pumarol fundó y conforma el colectivo de spoken word El Hombrecito que tiene editado dos discos: “Llegó el hombrecito” y “La última vuelta”.  Lleva un blog en la siguiente dirección: www.franbaez.com

Poema inédito

Llegó el fin del mundo a mi barrio


Llegó el fin del mundo a mi barrio
sin que a nadie le importara.
Mis padres tenían puesto CNN
esperando el boletín especial.
Los liquor stores y los cyber cafés
siguieron abiertos hasta tarde.
Nadie comprendía las señales.
Hasta la mujer que vio la silueta
de la virgen de la Altagracia
en el cristal delantero de su jeepeta
fue al car wash a lavarla.
Moteles y bingos estaban abarrotados.
Las evangélicas que con sus panfletos
habían anunciado tanto el fin
se fueron a la cama temprano.
No cortaron las líneas de teléfono.
Ni se llevaron el agua y la luz.
Nadie vio las estrellas que caían del cielo.
Para cuando el arcángel Miguel sonó la trompeta
el partido de los Yankees
iba por el octavo inning.




Rosa Chávez.  Poeta  Maya. (Guatemala, 1980). Ha publicado los poemarios Casa Solitaria (Editorial Oscar de León, Guatemala, 2005), PIEDRA-ABAJ´            (Editorial Cultura Guatemala, 2009; Editorial Casa de Poesía, Costa Rica, 2009) El Corazón de la Piedra (Editorial Monte Ávila, Venezuela 2010), QUITAPENAS (Catafixia Editorial, Guatemala 2010). Su obra aparece en distintas revistas,  antologías y memorias de festivales de poesía en América, Estados Unidos y Europa.

De El Corazón de la Piedra

*********

Kink’aq kan we nutz’u’mal rumal chi wech tachik
we k’aqatal kan nutz’u’mal xril jun chi kamikal
k’o jun la’ kriqow ri chaqi’j nutz’u’mal pa uk’u’x ri muj
k’o jun la’ kelesan oxib’ nuware’ rech ukunab’al.
Xa je ri’ kinwalaj chi wib’ ruk’ ri keb’ nub’aq’wach
Kinyukaj chi wib’ jacha ju q’aq’a xujut
Kwelesasej ri waq’ che ub’anik uchoqon ri iwir kab’ijir
in ta chi wa’ ri k’aqatal kan tz’u’mal
kinjek’ ri nuti’jolal ruk’ q’oxomal
tajin kinalaxik.


Dejo tirada esta piel que ya no me pertenece
esta piel abandonada testiga de otra muerte
alguien encontrará mis escamas tiesas en el corazón de las sombras
alguien me quitará tres colmillos para su medicina.
Volveré entonces a parirme con los ojos abiertos
volveré a cicatrizar como gusano de fuego
volveré a estirar mi lengua para hacerle cosquillas al pasado
ya no soy esta piel abandonada
contraigo los músculos con dolor
estoy naciendo.




Valeria Zurano (Argentina, 1975).  Ha editado los siguientes libros: Barco en Llamas (poesías y cuentos)  Escritores Independientes Unidos, Argentina, 2003.  Las Damas Juegan Ajedrez  (Poesía en prosa) Editorial Alción, Argentina, 2007. El Gran Capitán-Crónica de un viaje al Litoral (Poesía en prosa) editado en Chile por Ediciones Cortina de Humo, 2008.  El libro de las hormigas (Poesía) Editorial Cortina de Humo, Chile,  2009. Operación Claridad (Poesía en prosa) Ediciones Ramos Conspira, Buenos Aires, 2009. Conjuro para detener el temblor (Poesía), Ed. Crónica digital, Chile, 2010. Integra numerosas antologías nacionales e internacionales, entre las que se citan: Voces con vida, I Concurso de Cuento Breve, Salón del libro Hispanoamericano Cdad. de México. Tránsito de fuego, Jóvenes Poetas Latinoamericanos 1972-1990, por la Casa Nacional de Letras Andrés Bello, Caracas 2009, Venezuela.  Su obra ha recibido numerosos premios, siendo el más reciente, el Primer Premio de Poesía del Fondo Nacional de las Artes, Argentina año 2010, por el libro inédito La belleza del resentimiento.

De Las damas juegan ajedrez



La suavidad de esas manos que contienen el pan caliente, emerge junto al vapor del agua en siluetas que se escapan; las mismas manos que anuncian el transcurrir de las horas.   El complejo silencio de esos pasos que te acercan que te alejan.  Así serán las mañanas en los días del amor.
Delicado se inclina tu cuerpo en las orillas de la cama en el centro de mi sueño.  Tenues destellos atraviesan las chapas oxidadas de un patio añejo de paredes sombrías de una casa más de la gran capital.  Así serán las mañanas del amor que no quisimos.
Tus dedos delgados y tibios esparciendo el dulce sobre el pan sobre mis ojos adormilados que no comprenden sobre imágenes difusas de otras mañanas que se mezclan de sábanas haciendo cosquillas de saborear esa presencia inquietante de presentirte.  Así serán las mañanas del amor tejiéndose.
La profundidad de esa voz habitando el silencio, haciendo ecos en tu espalda, invitando a estas manos todavía anquilosadas a dejar caricias en las barcas que van por los extensos mares de la razón por los turbios ríos del deseo por los tranquilos lagos de las distancias, esas barcas con caricias que jamás llegan a puerto.   Así serán las mañanas del amor desde ventanas.
Atrapada y detenida la imagen en el espejo, el estupor de verme desnuda, casi despellejada, mientras extendés un mate y pretendés no verme y quisiera cerrarme tan sólo un poco porque el viento me arde tanto como el espejo.  Así serán las mañanas, mi amor;  inevitables.





Me Une, Brevísima Antología Arbitraria
África/América


Compilación y selección por América: Gladys Mendía
Compilación y selección por África: Marcel Kemadjou

Traducciones del francés al castellano: Marcel Kemadjou
Traducciones del portugués al castellano: Gladys Mendía



Nota preliminar

Esta antología forma parte de la Colección titulada Vamos a brillar mi amor, donde se unen a dos países o dos continentes en la búsqueda del diálogo y la multiplicidad de registros poéticos. Tenemos a Me Vibra, Brevísima Antología Arbitraria Chile-Panamá, en la que exploramos a poetas de cada país y su encuentro con la cultura regional; a Me Urbe, Brevísima Antología Arbitraria Chile-Venezuela, que expone una visión de los cantos que surgen a partir del habitante de ciudad; a Me Usa, Brevísima Antología Arbitraria Perú-Uruguay, que es abiertamente una crítica al sistema y Me Arde Brevísima Antología Arbitraria Ecuador-Colombia, abrazando el amplio tema del amor. Todas han sido presentadas y distribuidas entre los años 2011, 2012 y 2013 en varias ciudades y pueblos de Neoamérica[1], además de tener la edición en versión blog.

Me Une, es la más ambiciosa de todas, intentando abarcar las voces de dos continentes tan cercanos, tan parecidos como divergentes, pero por sobre todo, hermanos en la lucha por alcanzar los sueños de libertad en paz y con amor.

Desde el año 2009 nos planteamos hacer la antología sin prever las dificultades de conectar con los poetas de distintos países de África, donde no existen redes de poetas como sí tenemos en América desde hace años. Es por esto que los esfuerzos de Marcel Kemadjou duraron cerca de tres años, con ayuda de amigos e investigación en portales y blogs de internet. Recopilamos la mayor cantidad de poemas de autores vivos de la escena actual y seleccionamos uno de cada uno bajo los valores de calidad, emoción y diversidad de voces con la finalidad de brindar una amplia gama en cuanto a fondo y forma[2] capaz de seducir tanto al público especializado como al general. De esta manera, les presentamos a quince poetas de cada continente, a quienes consideramos representativos de sus lugares de origen y agradecemos a ellos y a todos los que han hecho posible este libro por la buena voluntad al querer colaborar con este pequeño aporte a la posteridad creativa.
                                                                                                   
Gladys Mendía

Enero, 2013.
Santiago de Chile.



En memoria de nuestro amado amigo poeta
Francisco Ruíz Udiel (1977-2011), siempre en nosotros como nosotros en él.




[1] La palabra Neoamérica es usada en el sentido propuesto por Édouard Glissant para señalar el proceso de criollización de las Américas y el Caribe. Por criollización se entiende la puesta en relación de culturas heterogéneas entre sí dando resultados imprevisibles, como por ejemplo, lenguajes y creaciones artísticas.
[2] Buscamos variedad de temas como de propuestas estéticas. Así los poemas abordan el amor, la naturaleza, la reflexión desde lo urbano, la crítica social, entre otros ; tanto de manera clásica, como de manera rupturista en cuanto a la sintáxis, a la semántica o el ritmo.




PRÓLOGO


Concierto para la hermandad

Escribo estas líneas cuando Chinua Achebe, ese baobab de la literatura, de la cultura y de la sabiduría africana da el salto final hacia una nueva vida en las nubes sagradas de los antepasados de nuestra África auténtica. Como Amadou Hampâté Bâ, Boubou Hama y otros eminentes hijos de este continente, Achebe forma parte de estos íconos cuyo ingenio universal lleno de aromas y texturas locales cantan a nuestra raza humana.

Escribo estas líneas cuando los rápidos avances de la tecnología reducen considerablemente la distancia en el ámbito de la comunicación, mientras las fronteras geográficas se cierran como ventanas en tiempo de inverno. El ser humano, la naturaleza y la cultura ya no son el centro del desarrollo; han sido sustituidos por la búsqueda loca y fulminante del beneficio comercial. Es precisamente por esa causa que el ser humano ha perdido su valor. Hoy en día, hacer viajar un paquete de baratijas es más fácil que para un ciudadano obtener la visa y cruzar algunas fronteras. Fui invitado hace dos años a cantar mis textos poéticos en algunas ciudades de Chile; el dinero para pagar el boleto estaba listo pero no pude salir de mi país porque el consulado me había negado la visa, es decir, a una cantidad económica despreciable que se podía volver un peligroso inmigrante. Esta es la imagen que los políticos de Europa presentan de los pueblos africanos y que motivó el rechazo del consulado. Ellos han olvidado que en el siglo pasado las embajadas de algunos países de África y de América latina en Europa estaban dirigidas por hombres de cultura y poetas. En esa época los portavoces de estos países sabían que la cultura representa mejor un país que la moneda y la picardía comercial. Me une, antología que nos congrega, sigue esta filosofía porque la poesía es un puente entre las culturas, un camino que las sensibilidades recorren para aprender a mirarse como se miran dos amantes: diferentes en sus formas y colores pero unidos por el amor y el impulso de creatividad.

Me une, permite el cruce de voces de dos continentes que tienen una misma memoria herida por la colonización, idénticas plagas por curar, el mismo deseo de libertad pero que desdichadamente, se encuentran en contadas ocasiones para darse la mano. Este libro visita espacios que los políticos no quieren pisar con sus teorías mercantilistas. Los poetas reunidos en las páginas de esta antología no se conocen y puede ser que nunca se encuentren personalmente, pero sus soplos se mezclan y una obra en común está desplegándose.

Escribo estas líneas para que este libro sin precedentes, lleve a estos poetas de la actual generación (15 de África y 15 de América latina) a las diversas comunidades de ambos continentes, quienes esperan realizaciones fraternales concretas a través del arte. La poesía no es mera tinta sobre páginas aisladas. La poesía no es cementerio de cosas muertas o una caja de recuerdos. La poesía es la palabra armoniosa y viva que produce un efecto mágico en los corazones. La poesía es maravillosa y sublime porque ella no es discurso demagógico; ella es acción constructiva. Ella es lo invisible vuelto visible, la idea vuelta movimiento. Cuando el mundo se duerme en las consideraciones inhumanas, la poesía se vuelve canto de la mañana. Cuando el mundo llora de desesperación, la poesía viene con el pañuelo de la alegría y de la paz y le da acaricias de consuelo. La poesía dice que el porvenir de la humanidad se encuentra en la “mutua comprensión” como Amadou Hampâté Bâ solía subrayarlo. Y esta “mutua comprensión” significa que la diferencia no es un asunto de  inferioridad o de superioridad sino de diversidad.

Así, Me une, es un encuentro y una encrucijada, es y será un coro en el gran concierto para la hermandad.


Marcel Kemadjou Njanke

Enero, 2013.
Douala, Camerún.




ÁFRICA


Judith Bernice Adivignon (Benín, 1980). En 2001 consiguió su bachillerato y años después un Máster en Administración y gestión de recursos humanos. Es una apasionada de la poesía y forma parte de la organización de Sipoef un encuentro de poesía que se organiza en Benín.


*

una lágrima
un fragmento de papel
a veces es suficiente
después de  noches de castigos

tú y yo
la tinta de un cielo
en los perfumes del amanecer
donde se juntan nuestras voces
al principio del poema
que entre nuestros labios se despierta


                                           
Chinedu Roland Nwalor (Nigeria, 1977). Es licenciado en letras de la universidad de Nigeria, Nsukka. Está terminando una obra teatral que se llama “Los patrones” así como también una novela.


… sin embargo quedo yo

sin embargo quedo yo   
Trabajando, gastando, labrando esta tierra yerma inundada por mi sudor
Buscando la sombra de los árboles desplegando sus ramas
Apagando mi lengua abrasadora por ensoñaciones de gotas de lluvia suspendidas en el aire
Buscando la realidad en el hueco nupcialmente atada al vacío
Pescando agua en depósitos tornándose vacíos
Me quedo resuelto
Ahora mismo con espina, usan con envidia mis desgarrados pies
Como ponen en las ventanas de mi nariz cicuta perfumada
Moldeando mis caderas profundamente ahorcadas en las tierras yermas
Buenos Samaritanos, recetando acupuntura como paliativo a mi kwashiorkor
¡Expertos! Me urgen, “hace montículos en el Sahara ventoso”
Montículos para detener la marcha solemne de los vientos desatados
Los mismos vientos ante los que se rebaja la arena de las dunas
Santamente, escribas, compiladores de visiones llenas de pecados
Me achacan legiones de pecados.
Con alegría escriben mis faltas
Para justificar sus culpas, antes bien no se atrevan hacerlo
Después de todo la esfinge misma puede dar testimonio a la sacralidad de su descendencia 
Moralidad Pirámides
Manteniendo, nutriendo harems para alabar las virtudes de la soltería
Expertos en los juegos del espíritu
Insistiendo que, sea disecado para su divino examen
¿Pero a quién encontrarán en mí sino a mí mismo?
Ellos, santos que son pueden permitirse ser “esto”,
En otros tiempos “aquello”, en otros períodos “algo”
En otras circunstancias se dicen “nada”
Pero no puedo ser nada si no lo que debo ser – ¡Yo!




Comrade Fatso (Zimbabwé, 1980). Su verdadero nombre Samm Farai Monro, es internacionalmente reconocido por su poesía Toyi toyi en donde mezcla el shona y el inglés dentro de tonalidades muy urbanas. Ha estado detenido varias veces por haber criticado en sus canciones a las autoridades de Zimbabwé. Ha participado con lecturas  en algunos países de Europa, de América, así como en África del Sur. Una de las piezas que ha tenido éxito aparece en el cofre de los 50 años de música africana producida en 2010.



Identidad

¿Qué es mi identidad?
¿Qué significa mi identidad?
¿Es mi identidad ser un muchacho blanco de Zimbabue?
¿Es mi identidad ser Veldskoens y rugby?
¿O es mi identidad ser un muchacho inglés bebiendo té?
Viendo Arsenal en la televisión
Yendo de compras por Oxford street
Escuchando rock y break beat
O provocaría la esperanza mi identidad
Provocaría la nación
Provocaría el tiempo y la plaza
Provocaría las clases y la raza
Contrariaría a cada uno llamándome Kaffir
Contrariaría a cada uno llamándome murehwa[i]
Limpiaría la bagatela en sus ojos
Les empujaría a verme como “yo” y “yo”
“porque no me verás en tus libros de historia”
Así mira bien
No me veas en ZBC[ii]
"porque no es nadie menos que yo"
Ndiri mwana wevhu, ndiri mwana weconcrete[iii]
Soy un niño del terruño, soy un alma de la calle
Ndiani opinda nawo mwenje mudziva
Ano bvunza rino gwiti nezvechitupa
Wongorora
Tarisisa
Toyi toyi chimurenga ndiwo mutupo
Toyi toyi chimurenga ndiwo mutupo
Toyi toyi chimurenga ndiwo mutupo
Ndiani opinda nawo mwenje mudziva
Ano bvunza rino gwiti nezvechitupa
Wongorora
Tarisisa
Toyi toyi chimurenga ndiwo mutupo
Toyi toyi chimurenga ndiwo mutupo
Toyi toyi chimurenga ndiwo mutupo[iv]
Quieres colocarme en una caja
Cortar mi lengua, descuartizar mis trenzas
Quieres que corresponda a tu estereotipo
Quieres que corresponda a tu estereotipo de ser blanco
Vaya no me agrada una nación de estereotipos
Uno, el nombre de Farai, handiti[v]
Y sí, ndiri muvheti[vi]
Dos, no soy un agente de los imperialistas
¡Por el culo, soy demasiado aborigen!
Mis raíces corren desde Shamva hacia Bikita
Entonces puede tropezar contra tu propaganda del odio
Porque vengo de Nehanda[vii]
Vengo de cada luchador de la libertad
Me importa poco la tribu o el color de piel
Porque mis ideales son los que me definen
Y nunca mi P-I-G-M-E-N-T-O
Nuestras identidades son fluidas como el Zambezi
Nuestros ríos van a levantarse y entonces veréis





[i] Muchacho blanco
[ii] Televisión estatal
[iii] Soy un niño del terruño, soy una alma de la calle
[iv] Que anda en el lago teniendo una bujía en la mano
(refrán tradicional Shona que significa alguien  estúpido)
Y pida a ese combatiente de la libertad un carné de identidad
Mantente firme
Mira
La lucha es mi tótem
La lucha es mi identidad
La lucha es mi tótem

[v] Uno, el nombre de Farai (nombre tradicional shona) verdad
[vi] Y sí, Soy un muchacho blanco
[vii] Héroe de la Guerra de liberación




David Noloupar,  su verdadero nombre es Louis Parfait Noah. (Camerún, 1978). Trabaja en una empresa de publicidad. Ha publicado la novela L’amour étonne (El amor sorprende); y sus poemas han aparecido en revistas locales e internacionales.



ANTIGUN

Mi sueño me lleva a menudo me lleva siempre
A las orillas de un país con flores
Una brisa dulce barre hierbas carnosas
Donde todos los cuerpos y todos las almas
Juguetean sin efectos secundarios.

Allí corre un Ogoué claro el río Sanaga exuberante
Donde nadan sin duelo los contrarios de la Verdad.
Nunca Dios el Señor se ve por allí
Serpentear la sidra amarga de los llantos.

Mi sueño me lleva a menudo me lleva siempre
En ese país donde el rojo y el púrpura
No colorean más que vidas foliáceas vidas con nervaduras
Y donde el durmiente del valle se despierta.

Pero es un sueño que no me sigue
En mis sueños irrisorios en mis tranquilos descansos
El humor de mi silencioso inconsciente
A veces fúnebre pero siempre humillante
Rechaza las ayudas imaginarias de mis votos.

Debilidades vilezas y alegrías alcoholizadas
De mi raza mundial me encuentran bajo las sábanas.
Mi humilde mente no teme las lágrimas
Los placeres ocasionales y las armas de la sobrevivencia.

Encuentro un cierto día
Debajo de las pelotillas del cielo y lejos de los árboles maltratados
Las riquezas mecánicas y las herrumbres humanas.
Mi sueño es un paraíso ausente.

No obstante al foro de los poetas y de los aedos
A mi anónimo le gustan los crisantemos y las crisomelas
Los vientos apacibles y los pequeños ratones
Me gustan las carcajadas y los abrazos espontáneos
Y se me dirá todo toda mi impotencia infecunda
Quiero mucho mi semilla desde ahora voluntaria
Para que lejos de la suerte de Edipo o de su hija
Ella rechace haciendo muecas como hoy
Los fuegos mortales y los gases apocalípticos.

                      20 aout 2009




Rais Neza Boneza (República democrática de Congo, 1979). Vive hoy en Noruega. Es poeta, escritor y activista de la paz. Sus obras publicadas son: Nómada, un poeta refugiado; Esmeralda negra; y Cómo conseguir la Paz con medios africanos.



Vientos africanos

Vientos salinos,
Imágenes de ganado y de pastores,
Vida difícil del desierto,
Espejismo de ciudades de sal distantes.

Vientos Mandinga,
Cantos místicos Bantú,
Vientos del Nilo,
Manantial de leche pura.
Verdadero sentido de la existencia,
Zumos de los mitos de tiempos primeros,

Vientos de las cumbres,
Olas de naturaleza verde.
Encarnación de sonidos misteriosos,
Vientos tropicales, cazando,
Los verdaderos propietarios aletargados de tierra virgen.

Vientos de los sonidos,
Del Norte al Sur de Este a Oeste,
Abriendo el camino a la noche y al día,
Negro y Blanco, vibrando en la inmovilidad.

Vientos de colores múltiples,
Diversos como fueron las flores en el Edén.
¡Sí! La madre patria es rica
De los lagos a los ríos a los desiertos a los montes.
Canto de un continente, madre de la civilización,
Bello surgimiento, buscando la unidad
Eres la perla de la tierra,
Perla de grandeza incomparable.




Theresah Enin (Ghana, 1978). Obtuvo la beca fulbright mientras trabajaba en la Universidad de Cape Coast. Hoy, vive y enseña en la Universidad de Wisconsin, Madison en los Estados-Unidos de América. Sus poemas aparecen en varias antologías y se prepara a publicar un poemario con el tema del exilio.



Harmattan

Cuando la piel estrechada ávida tiene hambre de su tazón de nkuto
Comprado ayer vacío hoy se muestra,
Con sus labios resquebrajados sin la mordedura de los dientes del enamorado
Bálsamo unisex para el labio
Piel brillante y labios
Decorando las caras debajo del
Calor más tórrido en los cuartos llenos de arena,

Cuando Apolo 2000 llega desde el desierto
Aumentando las ventas de gafas de protección Joojo
Haciendo correr el sudor seco a través de las hendiduras de las palmas de  pies resquebrajados,
Sé que estás llegando

Aquí bajo el desnudo árbol Odum
A lo largo de la senda bañada de sol regresamos a casa
Llevando ramas secas puntiagudas que harán rugir el fuego bajo la olla Kooko de Mmaa
No fue necesario que nos alejáramos esta vez
Porque el arbolito nkasshia estuvo listo para acoger el filo desafilado de nuestros machetes 
Rompiéndose y cayendo como vainas de guisantes abiertos por los dedos de niños ávidos de regalos
Te veo acechándome detrás del árbol desnudo en la hacienda de Egya Esuon
Despegando con alegría maliciosa las cortezas de  los árboles,
Regocijándome sin vergüenza de su desnudez
Sé que has llegado

Como El nkuto de Aisatu rezuma
Como el agua que corre del tubo en Adenta
Y los jerséis están fuera para ser esposados
Como lagartos bajo el sol ardiente de la tarde
Tú también estás aquí.




Gabega Baderoon (Sud-África, 1969). Ha publicado tres poemarios: The Dream in the Next Body (2005), El sueño en el próximo cuerpo; The Museum of Ordinary Life (2005), El museo de la vida ordinaria y A Hundred Silences (2006), Cien Silencios. En 2005, Baderoon recibió el Premio DaimlerChrysler por la Poesía Sudafricana y le fue ortogada la beca de escritura de la Fundación Civitella Ranieri, la beca Wits Humanities in Residence y la beca de la Universidad Witwatersrand. Su sitio www.gabega.com.



Cape Flats

Desde nuestra casa en el valle inundado
detrás de Table Mountain, miramos
el agua sumergiéndose silenciosamente en los peñascos recortados.

Durante un manejo dominguero la península es un pequeño medio círculo,
tres horas ida y vuelta desde la estepa hasta el océano.
En este lado del monte, están inundadas las casas
cada  invierno, la lluvia se filtra en los cimientos,
cada año dejando su firma en las paredes.

En la ciudad las grúas verdes han detenido sus arcos
y los andamios graban en los vientos ruidos metálicos.
Bajo el Centro Cívico,
una columna de sombra y silencio divide la calle.

Hace treinta años, mi padre con su casco blanco de trabajador
se ponía de pie por el terraplén enfrente del edificio
que contribuyó a construir hasta el umbral del cielo
y en el que nunca fue bienvenido.

Los coches que ululan, las huellas que compiten con chispas de luz
a través de transeúntes atravesando, el grito
de vigilantes en la parada de taxis, Mowbray,
Athlone, Hanover Parque, Khayelitsha,
un chico vendiendo fósforos en la vereda,
son hoy meros fantasmas.
                                                                                               
El año de su matrimonio
La ciudad fue clasificada blanca
y los negros fueron  mudados
hacia un sitio que uno no podía ver desde aquí.

Nació en los Flats
con su polvo y su fila de casas como caja de cerillas,
niño de invierno,
niño de ruina.

Cada mañana el camino hacia el lugar de trabajo empezaba en la oscuridad.
Llevándome con ellos,
se orientaban por el camino hacia la ciudad sirviéndose
del monte frente a ellos.

Durante días semejantes a esto, sigo las casas fantasmas
y perdono a mis padres sus recuerdos.
Perdono su amor fofo del nuevo sitio,
su velada enfrente de las cataratas de Table Mountain
su costumbre de hacer belleza con la distancia.                                                




Issa Ado AMINA (Nigeria, 1988). Desde su infancia soñaba con volverse escritora. Se mantiene inédita.



OYE

Oye  la mayoría de las veces el murmullo de los corazones sensibles,
Vagabundeando en la noche sombría y oscura.
Oye  la mayoría de las veces los gritos de desesperación
De almas huyendo de esos amores imposibles.
Oye  la mayoría de las veces el soplo fresco de la noche.
Oye todavía esos corazones sin amor,
Que se marchan sin destino.
Oye todavía la debilidad de gentes heridas desvelando a esta vida irrisoria
Su sensibilidad eterna.
Oye............oye




Lezin Olivier (Costa de Marfil, 1979). En 2003 deja su carrera de Medicina para estudiar teatro en el Instituto Superior de Artes y Acción cultural (INSAAC) de  Costa de Marfil donde consiguió un diploma en arte general en 2005 y en 2007 un diploma de estudios superiores artísticos. Ha escrito varias obras inéditas de teatro y poemas. En diciembre 2008 representó a su país  a un encuentro internacional de poesía en Togo que se llama RICEP.


LA ENFERMEDAD DE MAA FLORAFRICA

Metido en el velero del desarrollo
Ma FLORAFRICA permanece en la tristeza.
Lo que se nota más es su adelgazamiento,
Que se ha realizado con gran velocidad.
Esa melancolía en su mirada
No es nada más que el reflejo de su amargura.
Era sólo la consecuencia del azar
¿Si ella era tan linda en la bruma?
Su abrigo verde desgarrado por los mordiscos
De una urbanización poco controlada
Acaba de convencer sobre el desgaste
Alarmante de su estado de salud.
Maa FLORAFRICA está en un agonía cierta
Que aflige su descendencia, la FAUNA.




Romain BALLY-KENGUET SOKPE (Bangui, 1966). Mientras avanzaba su carrera de derecho estudió teatro en 1994 en el grupo 'Troupe Théâtrale LES GRIOTS (Tropa Teatral Los Griotes). Es actor, narrador, guionista, poeta y escritor.  En 2007, fue ganador del concurso de escritura organizado por l’Alliance Française de Bangui en la apertura de la editorial ‘Les Rapides de l’Oubangui’  Participó en la antología Dans le buisson de l’espoir ; Cinq poètes centrafricains  (En el bosquecillo de la esperanza, Cinco poetas centroafricanos) dirigido por el poeta camerunés Anne Cillon Perri y publicado por la editorial Ifriqiya en Yaoundé. En 2009, su primera novela fue co-editada por las editoriales Oskar en Francia y Hurtubise en Canadá. 



Alrededor de Venus

Bóveda enharinada, navegador encantador despropósito llenando nuestros deseos
Lustre abrasivo quien cabalgaba en el tope cariñoso
Despedida de oscuridad, y bienvenida vibrante alba
Arrullando hasta el atardecer, Montgolfier de nuestro sueños mareos

Luna delirando, vomitando fluidos fríos verduscos
Viento gris cuyas aristas desgarran nuestras angustias
Mar nervado tan dulce y voraz, triste rosa sonriendo
Montes a ojos de fresa, cascadas nubes tam-tam      

Todo es naturaleza en celo que inunda las alforjas de mi alma
Que se abre espantosamente sensitiva
Tus alas encantadoras de albatros, eres repugnantemente linda
Mis ojos con sudor se visten del movimiento de su curvatura, desnuda y velluda

Tus ojos clamoreos, se diría castañuelas que crujen
Y todo mi ser se dora de tu brillante cosecha urinaria de alegría embriagada
Tu esplendor vigor pene cólera volcánica, y mi ser se tiende 
Tu jadeo perfumado, mi alma se embriaga de la embriaguez de tus delicias

Mirad la naturaleza horriblemente inminente, la ovación de las estrellas que mean el elixir placer,
Aun el eco de las hierbas, el río que resplandece sin cesar, el horizonte de senos de oro,
Las nubes se juntan con odio, las colinas salmodian voces raquíticas filiformes,
Su dulce mirada satisface nuestros paquidérmicos apetitos, gorgotea y cosquillea. 

¡Viento de voz de órgano! ¡Miren los lindos dientes del otoño! ¡El río que danza!
¡El frufrú de la luna que sonríe y piñonea su hazaña! ¡El otoño agrietado que se deshace su pintura!
Adorable paisaje que pintarrajea la vida, color de oro y aún

Aun manchada, estropeada, eres siempre Venus
¡Oh! Cisne, te  entregaré todos mis poemas mofletudos de estrofas,
Mis ganas se adornan de la redondez de tu horizonte
Que inunda las riberas de mi soledad tupida

Alrededor de Venus
En el hogar de tus truncos medulosos, me abandona con entusiasmo
Todo lo que está en el subsuelo de mi interior,
Es a ti que lo entrego. 




Niyonizigiye Celestin (Burundí, 1970). Vive en Canadá. Es Docente de francés desde hace 14 años. Se prepara a publicar su primer poemario.



   
HUÉRFANA DE MADRE VIVA

No soy una sonámbula. No soy una soñadora.
No soy una profeta, aún menos una hechicera.
No soy nada más que una pedigüeña del amor, Una mendiga de la justicia.

Nacidos de una  lindísima  madre que se llama Burundi; somos tres gemelos predadores.

Un día a uno de los tres hermanos quiso acaparar a nuestra madre; es así como el fuego se enciende. De los insultos a las riñas, de las riñas al combate, del combate al fratricidio.
Hija infeliz decidió humildemente ir a nacer en otra parte.
¡Oh! Mi querida madre Burundi, desde lejos te veo, cada vez más lejana.
Te veo resplandeciente en el horizonte, te veo brillante mi querida madre Burundi.
Te veo rodeada de monstruos y de un gran océano de fuego que me impiden alcanzarte.

¿Vivir? ¡No! la vida es mi inmenso enemigo.
¿Morir? ¡No! La muerte me ha rechazado. No vivo, sobrevivo, y como vegetales vegeto.
¡Dios Señor! Por favor, sálvame de la mugre, dame la alegría.

Querido Padre líbrame de este desierto de miseria donde vago ejecutando un aire de misterios de la tierra.
¡Bondad Divina! Dime tu morada, te encontraré acá y te presentaré mis lamentos.
¿Dónde estás? ¿Estás en el universo? Subiré las nubes, atravesaré el sol, subiré las paredes de la luna para verte en tu morada y presentarte mis gemidos.
¿Te encuentras en el centro de la tierra? Me hundiré al fondo de los océanos,
Atravesaré el núcleo de la tierra para encontrarte en tu morada y presentarte mis lágrimas.
¿Bondad divina por quién me tomas?
Hay en este mundo una criatura tan desdeñada, tan desheredada, tan despreciada como  yo. Enséñame en el mundo un animal que no tenga casa. Enséñame en el mundo un objeto sin propietario.
¿Dios Señor, por qué me has separado de mi madre antes del destete? ¡Necesito aún tu leche materna!
Los pájaros van a Burundi y regresan sanos y salvos. ¿Señor soy yo menos importante que las aves de corral?
¿Los ríos corren en Burundi y salen sin problemas, Dios Señor, soy yo menos importante que el agua?
El sol y la luna viajan en Burundi con toda seguridad. ¿Dios Señor, soy yo menos importante que los astros?
El viento sopla libremente en Burundi, desde el norte hasta el sur, desde el oeste hasta el este como si fuera a casa de su madre. ¿Dios Señor, soy yo menos importante que el soplo?

Queridos hermanos africanos no me llamen extranjera, estoy en mi país “África.”
Raza humana no me llames extranjera, yo estoy en mi país “planeta Tierra”.

Querida madre,

no me gusta ser llamada huérfana mientras vives todavía.
Escríbeme sobre las hojas de los árboles, el viento me las mandará.




Gilbert Tchoupa (Camerún, 1969). Es el director de una escuela primaria. Ha publicado dos poemarios entre los que está la sombra de un día desamparado y ha participado en el Festival Internacional de Poesía 3V. Sus poemas se encuentran también en revistas y periódicos tanto en Francia como en Camerún, así como en el Blog Neoáfricas.



*

En un momento punzante
preguntas recurrentes me han retrasado
en el capítulo del silencio cómplice.
Padecí bastante
mas ahora recogido como una piedra pómez
en la desembocadura de torrentes violentos.

El espinazo rígido
nadie puede tener esta facilidad
para derramar su sangre…
después de tantas maquinaciones
colocadas fuera del camino
hace falta que el poema
una los trozos esparcidos
de nuestra humanidad.
¡Oh sol doradillo! En tu haz
proyecta la travesía de los años…

A pesar de la mano negra de la sombra
y la guadaña que barre la duda
agitadora de los silencios que pactan
mi pluma de peregrino-regresado
poco a poco en las páginas abandonadas y encantadas
da a nuestras almas débiles el poder de trashumar.


Esparcidas por el flujo de las ilusiones
el sentido de las cosas se pierde
en el cálculo mental material…
¡Pobres cabezas en las nubes!

¡Oh tierra abofeteada!
¿el sol de amor y de vida aún calienta
nuestras almas soñando?
Qué desmoralizado, rompiente, punzante es… ¿y qué?
Andar friolento en un miedo activado.
¡Oh vida en la tierra que el vago desorganiza!
Nuestros anhelos esparcen nuestro cuerpo
y  hacen que nuestro planeta pierda su equilibro…

Recógete humildemente
antes de esta bella y gran naturaleza
entregada como un sagrado libro cerrado
a los ojos que las apariencias chocan uno contra otro.
Oye, oye profundamente tu corazón
que soporta un ritmo estropeado
contemplando íntimamente las estrellas
en esa noche densa que se ha vuelto opaca.




Tânia Tomé (Moçambique, 1981) Poeta, cantora, compositora y socio-activista. Presidente de la Asociación cultural Showesia. Ganó diversos premios en todas sus áreas como economista, poeta y cantora. Tiene dos  libros de poesía publicados en Angola, Mozambique y Brasil: Me agarra el sol por detrás y Conversaciones con la sombra. Tiene varios cds de música publicados. Participa en diversas antologías internacionales en países como China, España, Sudáfrica, Alemania y es una de las artistas más internacionales de su país participando en diversos festivales de música y poesía.
www.taniatome.com
www.facebook.com/taniateresatome



Un murmullo de voces al unísono en el medio de la noche
Me despierta,
Los espíritus makwas kimoenes.
En el sueño medio sonámbulo se me desata:
Goteo, en una lluvia de párpados,
Una estrella azul y luminosa
Me cierne
El pecho
Grillos, en una orquesta,
Canta en la sombra
¿Es Dios
que cierra los ojos en el color del espanto
para verte?
Sube violento y despacio en el árbol del ser
Sube
Sube
El lirismo que
En la ardiente amargura de la noche
Me endulza el miedo.
Quien me escucha:
La ruidosa madrugada en los carros,
El silencio tangible de las horas muertas
En las pestañas,
¿O la sangre onírica del tambor distante,
alto en los dédalos de las manos?
Reverbera aun algo oscuro en el cuarto,
en el medio de la nada
donde sólo fantasmas moran en el follaje de los ojos
hinchados de insomnios.
Pálida lluvia de gritos, irritante, en su insistente staccato,
al fondo del tic tac de una bola giratoria llamada tiempo.
Las ventanas las abro como si fuesen páginas
vírgenes
y construyo un castillo de sílabas con el canto de las aves.
Y un mundo entero me descubre en estos verbos:
el saxofón, el bajo, el piano, la batería
y la pentatónica
levantando versos, osados, dispersos,
figuras de estilo, metáforas, anclas.
Allí mismo, aquí mismo, una torre
donde sólo existía el (des) concierto
de los cuatro cantos de mi locura.
LAS 4 CANTOS DE MI LOCURA




Ondjaki (Angola, 1977). Prosista y poeta, también escribe para niños. Co-realizó un documental sobre la ciudad de Luanda (Ojalá crezcan Pitangas – historias de Luanda”, 2006). Es miembro de la Unión de los Escritores Angolanos. Algunos libros suyos fueron traducidos al francés, español, italiano, alemán, inglés, serbio y sueco. [www.kazukuta.com/ondjaki]. Libros publicados: actu sanguíneu (poesía, 2000) Bom dia camaradas (novela, 2001) momentos de aqui (cuentos, 2001) o assobiador (novela, 2002) há prendisajens com o xão (poesía, 2002) Quantas Madrugadas Tem a Noite (novela, 2004) Ynari: a menina das cinco tranças (infantil, 2004) e se amanhão medo (cuentos, 2005) os da minha rua (historias, 2007) Avó Dezanove e o segredo do soviético (novela, 2008) O leão e o coelho saltitão (infantil, 2008) materiais para a confecção de um espanador de tristezas (poesía, 2009) o voo do Golfinho (infantil, 2009) dentro de mim faz Sul seguido de acto sanguíneo (poesía, 2010).



III

“todos los gestos”


tibios son los gestos que usas para despedir
el cuerpo de tu ropa

desnuda

un árbol todo maduro radiante suculento
en un grito de búsqueda por cada flor caída
en esa
transpiración
de fruta mordida por la
urgencia

desnuda

tienes los gestos tan tibios
que tu tímida ropa
pierde el brillo
que tu cuerpo salvaje habla
para comenzar otra vez

todos los gestos del amor.




Waldir Araújo (Guiné-Bissau, 1971). A los 14 años viaja, por primera vez a Portugal. En el equipaje lleva el premio obtenido en el concurso literario del Centro Cultural Portugués, en Bissau. Es en Lisboa que prosigue los estudios secundarios y académicos, sigue el curso de Derecho, y alimenta la pasión por las palabras. Periodista desde 1996, pasa por la prensa escrita, perteneciendo a los cuadros de la revista Valor y colaborando con varios diarios y revistas. Desde 2001 integra la redacción de RDP –África, una Estación Radiofónica portuguesa que emite para África lusófona. La actividad literaria, sin embargo, no cesa. Publica, de forma regular, prosas y poemas en sites culturales portugueses y brasileros. En el 2004 le es atribuida la Beca de Creación Literaria por el Centro Nacional de la Cultura, de Portugal, lo que le proporciona una investigación de varios meses junto a la comunidad de los “Rabelados”, en Ilha de Santiago, Cabo Verde. En el 2008 publica Admirável Diamante Bruto y Outros Contos (Livro do Dia), es la primera aventura del autor en los cuentos, después de la colaboración con los diarios literarios brasileros “Bagatelas” y “Rascunho”.

 

Despertar

Alcé la copa de vino y en un solo sorbo
Tragué la esencia de las palabras, engullí
Gota a gota, las frases deslizaron por dentro
Sereno, repudié los rostros carentes de aliento

Alcé la voz y solté frases crueles
Las palabras que ansiaban, escucharon, inertes
Los gestos se inmovilizaron, ¡miradas húmedas!
Del verbo, me deslicé entonces en los gerundios:

Queriendo, luchando, creyendo, negando
Provoqué, invocando el miedo encubierto
De los murmullos pedí barullo, agitación
De las miradas vagas se proyectó acción

Alcé la mirada y vislumbré un cielo nublado
El anticipo de una noche en el fondo del pozo
Invoqué las divinidades en un parco discurso
¡Y se hizo la luz! ¡Escogimos otro recorrido!